dissabte, 26 de desembre de 2009

La verdadera crisis entre Venezuela y Colombia

La verdadera crisis entre Venezuela y Colombia

por Jaume Fortuño

Chávez aparece en antena; “vientos de guerra soplan en la región”… y los dos puentes fronterizos se desploman dinamitados por la guardia nacional. El mandatario venezolano llama a su ejército y a la población civil a que “se preparen para defender la patria”, mientras la inmensa mayoría de la opinión pública mundial (incluyendo a la autodenominada izquierda) cree que el presidente de la república ha perdido la cabeza o que, peor aún, está mostrando su verdadero talante guerrerista que en uno de sus arrebatos le podría llevar a invadir Colombia. Mientras tanto Álvaro Uribe calla y su legión de opinadores y politiqueros ladra furibunda contra las violaciones del derecho internacional humanitario y por el respeto de los derechos humanos en el vecino país, para preservar la paz y la estabilidad entre “dos países hermanos”. Y Barack Obama, el premio nobel de la paz que cerró los ojos al golpe de estado en Honduras y aumentó el numero de tropas en Afganistán, reconoce que “a veces la guerra es justa” (1), tras haber colocado 7 bases militares gringas sobre suelo colombiano. A todo esto, el gurú cínico-mediático Jaime Bailes bromea con matar a Chávez mientras los portavoces de “una democracia sólida e histórica” y de “uno de los presidentes con más categoría de la región” (2) amenazan con llevar a Venezuela al tribunal de la OEA. Pero, ¿porqué el mandatario venezolano se pone tan bravo con un estado que cuanto menos triplica su poderío militar y que disfruta de cooperación militar con otro cuyo presupuesto en defensa es casi la mitad del de todo el mundo (3)? Tal vez Chávez no esté jugando muy bien sus cartas en la diplomacia con esos llamados a la acción cívico militar. O quizá será que nos cuesta digerir ese carácter caribeño, tan agitado y acalorado, pero que cuaja tan bien con el pueblo al que se dirige, que a fin de cuentas es el que le ha otorgado la victoria en 8 de las 10 consultas democráticas celebradas en esta “dictadura” desde 1998. En todo caso la prensa de masas saca las cosas de contexto y cuenta la versión de la historia que más conviene a sus dueños, que en Colombia o en el Estado Español son más o menos los mismos, y están bien de acuerdo respecto a qué y quien conviene dejar fuera de la foto.

Venezuela es el país que alberga a un mayor número de refugiados colombianos, más de 4 millones de personas cruzaron la frontera huyendo de la violencia (4). Muchos de ellos son perseguidos por paramilitares colombianos que dan muerte a dirigentes y activistas sociales y políticos, así como a campesinos desplazados, sobre suelo venezolano (5). Pero los paramilitares también se ensañan con la población civil venezolana; en estados cercanos a la frontera como Táchira, Zulia o Amazonas, se ha descubierto la complicidad entre los “paras” y sectores de la oligarquía, las autoridades y la fuerza pública que hacen parte de la oposición (6). Los civiles que se han acogido a las reformas iniciadas por la república bolivariana, que permiten la redistribución de tierras en desuso o la re-apropiación de viviendas vacías, en ocasiones han sido amenazados y asesinados (6). Cabe decir que los alcances de dichas transformaciones no dejan de ser limitados; en el caso de la mencionada reforma agraria sólo se han expropiado tierras estatales para beneficio de los desposeídos. Pero tales cambios son demasiado para una oligarquía que teme que después de esto vayan sus tierras, y que no duda en echar mano del paramilitarismo para amedrentar a quienes actúan de forma legal y legítima. En diversas ocasiones se han dado enfrentamientos entre dichos grupos ilegales y la guardia nacional venezolana, aunque esto raramente ha sido digno de atención por los medios colombianos e internacionales y, de serlo, la cobertura sobre los sucesos ha sido parcial y distorsionada. Es el caso de la captura de 8 paramilitares colombianos en territorio venezolano, hecho seguido por el asesinato de 2 miembros de la Guardia Nacional por un motorizado días antes de la voladura de los puentes (7). O de los 9 colombianos encontrados muertos en Venezuela presentados a la opinión pública como vendedores de maní, mientras según el vicepresidente venezolano Ramón Carrizales hacían parte de una banda paramilitar (8).

Pero los intentos de desestabilizar el proceso bolivariano llegan a tener un alcance mucho mayor. En el año 2004, un numeroso grupo de paramilitares colombianos entró en Venezuela atacando varios puestos de la Guardia Nacional y llegando a plantearse el asesinato del presidente, en una operación que pretendían presentar como un alzamiento militar de parte del ejército venezolano (9). Entre los 130 “paras” que fueron capturados a 20 km de Caracas había cerca de 60 militares colombianos entre soldados profesionales y reservistas. Y cabe decir que el intento de golpe de estado que sufrió la república en el año 2002 también contó con la colaboración de paramilitares colombianos. Es de esperar que una oposición capaz de hacer atentados con bomba en las embajadas de Colombia y España para achacar-los a las organizaciones de la izquierda bolivariana (10) no tenga reparos en colaborar con los verdaderos narcoterroristas colombianos. A cambio de su presión para desestabilizar las fronteras y el proceso venezolano en sí, los grupos paramilitares pueden mantener despejados los corredores para sacar la droga al atlántico, asegurándose la viabilidad del narcotráfico que, con cerca de 80.000 hectáreas de coca bajo su control alrededor de la frontera, sigue siendo su principal negocio . Además también pueden participar en otras actividades, como el robo ilegal de coltán venezolano (un compuesto mineral utilizado para fabricar desde celulares y consolas hasta misiles o cohetes, que en bolsa cotiza más caro que el petroleo o el oro) que se extrae a través de Colombia para mandarlo a los Estados Unidos (11), o el contrabando de gasolina y alimentos a través de la frontera (12). Por otra parte, como es sabido, este accionar paramilitar forma parte de una estrategia conjunta con el estado colombiano. Así lo demuestra la reciente captura de dos espías colombianos con documentación del DAS (policía política y migratoria que depende de la Casa de Nariño) en las cercanías del palacio presidencial venezolano. O las incursiones del mismo ejército nacional de Colombia dentro del país vecino a través de los ríos fronterizos. Esta estrategia de presión y desestabilización sobre el proceso venezolano viene siendo impulsada desde EEUU con la complicidad de Colombia, estado al que muchos analistas han dado en llamar “el Israel latinoamericano”. No es ningún secreto que Washington (y con él todos sus cómplices y vasallos) se estremece cada vez que alguno de los países de su patio trasero gira más a la izquierda de lo aceptable para su noción de la democracia. Y, aunque por ahora Venezuela brinda a EEUU todo el petróleo que este le pide y no se puede decir que haya expulsado a las transnacionales ni afectado en demasía a los intereses del imperio, conviene mantener bien sujeto al proceso bolivariano para que no se pase de la ralla. Por ahora, el endeudamiento de los EEUU a raíz de las guerras de Irak y Afganistán y la imposibilidad de involucrarse en otros conflictos sin poder retirarse de los que tiene sin resolver, junto con los problemas que su actual gobierno tendría para legitimar ante la opinión pública una intervención directa en Venezuela, hacen poco probable que ésta se dé de este modo. Además, Colombia tampoco puede mandar a su ejército al exterior y correr el riesgo de perder aún más el control de su situación interna. Por eso la estrategia que se juega es la de apoyar a esa oposición terrorista y golpista con los paramilitares, ejerciendo la guerra sucia para desestabilizar el proceso venezolano; un uso del brazo ilegal del estado colombiano que viene dándose desde el inicio del mandato de Chávez. Pero aunque a corto plazo un conflicto internacional abierto parezca poco probable, no debemos perder de vista el modo en que se están invisibilizando atropellos contra la democracia y la soberanía de Venezuela como los que se señalan en este artículo, al tiempo que se prepara a la opinión pública para aceptar la guerra, el golpe de estado, o la estrategia que resulte más conveniente.

Los grandes rotativos pierden dinero vendiendo periódicos y se mantienen a flote a costa de sus anunciantes y es previsible como nos van a contar la historia unas corporaciones que viven de otras transnacionales. En el caso del Estado Español, donde el antichavismo es quizá aún más vehemente que en EEUU, los mismos medios que tanto satanizan el proceso venezolano, están completamente blindados a toda crítica a las empresas transnacionales que han apoyado golpes de estado y se han beneficiado del paramilitarismo y la guerra sucia contra la izquierda. No es nada nuevo, la Revolución Sandinista o el Chile de Allende también parecían un peligro para la democracia. Y es que quien no tenga memoria repetirá la historia y repetirá también lo que diga el poder, por absurdo que sea. Tan delirantes derroteos han tenido que tomar la trama de la novela “Chávez el dictador vs Uribe el defensor de la paz”, para poder compartir audiencia con las exaltaciones al narcoparamilitarismo del “Capo” o las “Muñecas de la mafia” en Colombia, y todo el resto de disparates que adormecen la conciencia de los espectadores a lo largo y ancho de la aldea global. En el capitalismo del siglo XXI el imperialismo se abre paso con mentiras catódicas (13) para los ricos y argumentos de plomo para los pobres.

1: El espectador, 11 de Diciembre 2009.
2: Pilar Rahola en La Vanguardia, 15 de enero de 2008.
3: Centre d’estudis per la pau JMDELÀS: http://www.centredelas.org/ 15 de febrero 2009.
4: http://www.radiomundial.com.ve/ 4 de Marzo 2008.
5: http://www.aporrea.org/ 6 de noviembre 2009.
6: Raúl Zelik, Venezuela más allá de Chávez.
7: http://www.youtube.com/watch?v=8BMG1L21o-I
8: http://www.tribunalatina.com/ 2 de noviembre 2009.
9: Hernándo Calvo Ospina, Colombia: laboratorio de embrujos.
10: Raúl Zelik, Venezuela más allá de Chávez.
11: Correo del Orinoco, 5 de Octubre 2009.
12: http://www.liberacion.press.se 8 de febrero 2008.
13: Rayo catódico: onda que mana del televisor, teniendo la propiedad de anular la conciencia crítica del espectador y hacerlo así cómplice pasivo de las más grandes atrocidades (definición propia e irónica).

dilluns, 14 de desembre de 2009

¿Como hay que llamarle a un asesinato de estado?

Jaume Fortuño

Durante el año 2008 hemos visto como el gobierno de Uribe y el ejército nacional se veían envueltos en el escándalo de los “falsos positivos”. Jóvenes de barrios humildes reportados como guerrilleros muertos en combate para que sus verdugos pudieran disfrutar de permisos o ascensos en su carrera militar.
La apropiación del tema por parte de ciertos sectores sociales y políticos así como la visibilidad que obtuvo en los medios de comunicación, llevaron a que se emprendieran algunas medidas en relación a los “falsos positivos” de los que la ONU reconoce más de 1800 casos(1). A fecha de hoy se han adelantado cerca de 1300 investigaciones contra miembros de la fuerza pública por su responsabilidad en estos crímenes(2), y por ahora el resultado de ellas han sido 39 condenas(3). Estos procesos abiertos por la fiscalía y la procuraduría, las medidas adoptadas por el ministerio de defensa en noviembre del 2008 y la presión de la comunidad internacional han hecho que el numero de los ahora “mal llamados falsos positivos” disminuya de forma significativa.
Según el Informe Sobre Falsos Positivos del Primer Semestre de 2009 publicado por CINEP, de las 337 víctimas de esta modalidad de ejecución registradas en el año 2007, y las 196 en 2008, se ha pasado a solo 4 en la primera mitad de este año. Pero el mismo informe apunta algo más; en el mismo periodo se ha dado un incremento proporcional de los asesinatos por intolerancia social. Estos habrían pasado de los 31 de 2006, a 137 en el pasado 2008, y 180 hasta setiembre de 2009 (4). La víctimas más frecuentes de estos crímenes han sido jóvenes, trabajadores, habitantes de la calle, vendedores y consumidores de droga, trabajadoras sexuales… previamente amenazados por las campañas de pamfletización llevadas a cabo por los paramilitares. Los barrios humildes de ciudades como Barrancabermeja, Bogota o Medellin han sido los más azotados por esta campaña de limpieza social.
Además, durante este año algunos colectivos han visto como las violaciones a los derechos que sufrían han aumentado; desde las comunidades indígenas donde los crímenes se han duplicado, hasta el sector jurídico donde jueces y fiscales han sido amenazados(5). Asimismo campesinos y defensores de ddhh siguen denunciando los mismos abusos represivos que llevan padeciendo desde hace años. Aunque las cifras de violaciones de derechos resultan estremecedoras cabe tener en cuenta que muchos casos nunca llegan a ser denunciados, sobretodo en aquellos sectores sociales que menos posibilidades tienen de hacerlo, como la gente de los barrios populares donde la irrupción del paramilitarismo se ha dado con una gran fuerzan durante los últimos años. Y también que muchos crímenes por intolerancia y violencia política son presentados ante la opinión pública como resultado de la delincuencia común, reforzando así aún más una política de seguridad cuya única forma de resolver el conflicto social es mediante el uso de la fuerza.
Los llamemos falsos positivos, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas o como queramos, los crímenes de estado (o del paraestado cuando sea necesario) siguen sucediendo. Pueden cambiar los nombres i las estrategias pero la realidad de la persecución y el exterminio de la oposición politica sigue constante. Incluso ya no hace falta ni enfrentar-se al estado para estar en su punto de mira tal como lo demuestran muchas de las ultimas denuncias. Los falsos positivos no fueron un error cometido por unas pocas manzanas podridas, sino una practica sistemática motivada por la política de incentivos para presentar éxitos militares en la lucha contra la insurgencia. Del mismo modo en que el exterminio de opositores y excluidos en el campo y las ciudades de Colombia no son nada ajeno al proyecto de seguridad democrática.

1http://www.desdeabajo.info/index.php/actualidad/colombia/4902
2http://www.caracoltv.com/node/136288
3espectador 1 de noviembre, entrevista a Christian Salazar
4Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política – CINEP-PPP, Septiembre de 2009
5espectador 1 de noviembre, entrevista a Christian Salazar

dissabte, 12 de desembre de 2009

“Hablar de soberanía colombiana es un chiste”

Eva Golinger entrevistando a Noam Chomsky
Venezolana de Televisión

Eva Golinger (EG): Bienvenido a Venezuela, Sr. Noam Chomsky. Estamos muy emocionados por su visita, especialmente durante un momento histórico en el que están ocurriendo muchos cambios en América Latina, potenciales cambios en la relación de EE.UU. con naciones latinoamericanas, y actualmente existen importantes tensiones y conflictos que causan gran preocupación a los latinoamericanos.
En este contexto, y con el recrudecimiento de las agresiones en los últimos meses, con el golpe de Estado en Honduras, el aumento de la presencia militar en Colombia, con la ocupación de más de siete bases militares, además de un control territorial a nivel militar en Colombia, tenemos también la reactivación de la cuarta flota de la armada que ocurrió el año pasado pero está siendo usada ahora en este contexto. También el tono del discurso hacia Venezuela se ha hecho más fuerte, con acusaciones que ya se hacían y ahora continúan ahora más formales, acusando a Venezuela de permitir el narcotráfico, terrorismo, y ha habido un aumento del presupuesto militar del Pentágono, para el Comando Sur en esta región.
La pregunta es, ¿es este algún tipo de fenómeno? Ahora con un presidente supuestamente progresista en la Casa Blanca vemos más ataques contra movimientos progresistas en América Latina.

Noam Chomsky (NC): Y en el resto del mundo. Pero lo que ocurre en América Latina ha ocurrido por más tiempo. EE.UU. por mucho tiempo dio por sentado que podía controlar a América Latina, y de hecho este fue un principio básico de su política exterior desde sus orígenes como república, como una aspiración, que lograron concretar en el siglo XX. El Consejo de Seguridad Nacional, la mayor entidad de planificación, dice que si no podemos controlar América Latina, ¿cómo podemos el resto del mundo?
Henry Kissinger, cuando el golpe de Pinochet, dijo “tenemos que deshacernos de Allende o no tendremos credibilidad en el resto del mundo”.. Esa es la clave para controlar el mundo, y por supuesto gran parte de la economía estadounidense estaba basada en inversiones, que eran una especie de saqueo, desde el siglo XIX. Todo esto ocurrió por mucho tiempo y de distintas maneras, intervención militar, golpes de Estado, agresiones, durante el gobierno de Kennedy, con agresión de Estado, el ejército instaurando Estados de seguridad al estilo neonazi. Luego llegó el período neoliberal, el control de los países por medios económicos, pero a finales de los noventa ya no era tan frecuente, Venezuela es un ejemplo, pero ocurría en muchos otros países. Lentamente los países latinoamericanos empezaron a escapar del largo período, desde la época de los conquistadores españoles y portugueses, de una u otra forma de colonización.
Empezaron a librarse del FMI, pagar y reestructurar sus deudas, enfocarse en los problemas internos, y EE.UU. empezaba a perder control, y tenía que haber una respuesta, que se ha desplegado desde finales de los noventa, y que tiene dos frentes, uno militar, y el otro que denominan promoción de la democracia, que es un eufemismo de sometimiento. Uno es militar y el otro es el sometimiento, y Obama sencillamente les está dando continuidad. No está haciendo nada nuevo. Parece diferente a Bush, pero la razón es, si vemos la opinión pública, voceros del gobierno, ellos critican a Bush por no haber prestado atención a América Latina, y que la región sufrió por esto. De hecho es lo mejor que le ha pasado a América Latina, que EE.UU. dirija su atención a otras regiones. Pero Obama quiere remediar esa situación desde una perspectiva progresista liberal, prestando más atención a América Latina, lo que implica un retorno a políticas más tradicionales, la militarización y el sometimiento. Lo que tú mencionas es un ejemplo, pero viene de antes, de hace muchos años, por ejemplo el entrenamiento de militares latinoamericanos por los últimos diez o quince años ha aumentado en gran medida, quizá 50% más de lo que era en los años noventa. Y ahora la posición militar de EE.UU. en América Latina es relativamente mayor que durante la Guerra Fría. Por primera vez, hay más oficiales de entrenamiento militar que asesores económicos. La estrategia ha cambiado hacia un esfuerzo por reconstruir una estructura de intervención potencial, y también para la llamada promoción de la democracia.
EG: Que hemos experimentado en gran medida aquí en Venezuela a través de la USAID, la National Endowment for Democracy con financiamiento a grupos opositores y ahora con participación en una campaña de contrainsurgencia al interior de las fuerzas revolucionarias que apoyan al gobierno, que intentan neutralizar.
NC: Pero estas son políticas de larga data. EE.UU. de hecho inició una nueva fase del imperialismo hace un siglo, al convertirse en una potencia mundial, ya había sido una potencia regional, pero con la conquista de Filipinas, ese fue el momento crucial, por los años 1900, mató a cientos de miles de personas, estableció un control militar parcial, pero tenían que gobernar el país. ¿Cómo gobernar el país? Bueno, desarrollaron una nueva forma de colonialismo, con un Estado de vigilancia muy complejo, usando la última tecnología de la época para socavar movimientos políticos, para desintegrarlos, promover el faccionalismo. Crearon una fuerza militar-policial paralela que podía usar la fuerza cuando fuese necesario. Era muy minucioso y complejo, y de hecho ha regresado a los países de origen, los Estados de vigilancia el Occidente: EE.UU., Inglaterra, desde la Primera Guerra Mundial, basados en el modelo filipino. Y sigue hasta hoy. Filipinas es el único país en el este asiático que no ha participado en el rápido crecimiento económico de las últimas décadas, y aún tiene una fuerza militar terrorista, violaciones a derechos humanos, etc.
Las técnicas son: primero, una fuerza militar internamente, si es necesaria, y segundo la colaboración de los líderes del Estado, por eso es que quieren infiltrar los movimientos revolucionarios, incitar la separación, socavar el poder de otros grupos y obtener beneficios de sus contactos con el poder imperial. Los británicos y los franceses hicieron cosas parecidas, pero esta vez se hizo con gran detalle, algo nuevo en la historia del imperialismo, y por supuesto se extendió a América Latina. Por eso es que después de cada intervención, por ejemplo Haití, República Dominicana, Nicaragua, donde sea, dejan el país en manos de la Guardia Nacional y en colaboración con líderes del Estado. Y la Guardia Nacional es una fuerza de terrorismo de Estado. La Guardia Nacional haitiana nunca luchó contra otro país. Su ejército lucha contra la población, lo mismo con Somoza.
Esa capacidad se perdió en parte en los años noventa y ahora se reconstruye de otra manera. Pero es una tradición antigua. De hecho data de mucho antes. Vale recordar que EE.UU. es el único país del mundo que fue fundado como un imperio. George Washington lo describió como un imperio infante y por supuesto tuvieron que conquistar el territorio nacional, eso es imperialismo, no cruzaron mares, pero aparte de eso, es imperialismo estándar. Prácticamente exterminaron a la población, se robaron la mitad del territorio de México y en 1898 empezaron a expandirse a otras regiones, pero el proceso es el mismo. Y es importante saber que lo hacen con toda franqueza y con una creencia en el carácter divino de su misión. Es un país religioso y siempre ha actuado para cumplir la misión de la Divina Providencia. George Bush hablaba en esos términos. Obama no necesita usar las mismas palabras. Es sofisticado.. El mejor ejemplo, como todos saben, es la primera colonia en EE.UU.: Massachussets. Su carta fundacional es de 1629, establecieron su escudo en el que aparecía un indio apuntando su lanza hacia abajo y un pergamino saliendo de su boca, que decía “venid a ayudarnos”, así que los colonos que iban allá a quitarles sus tierras y exterminarlos estaban convencidos de que estaban respondiendo a ese llamado de auxilio, y esa actitud sigue en la actualidad.. Cada agresión, intento de sometimiento tiene la misma inspiración. Otros países imperialistas como Francia tienen actitudes similares pero está mucho más arraigada en la cultura y creencia estadounidenses. Hay un importante trasfondo religioso, todo se justifica. Lo más que puede pasar es que se cometan errores.
EG: Eso es también como una guerra psicológica, una manipulación de la realidad, para dar esa impresión.
NC : Es importante entender que es aceptado internamente. Por ejemplo, no se puede hacer un comentario crítico sobre cualquier acción de EE.UU. Obama, por ejemplo, es muy elogiado por ser uno de los principales críticos de la guerra en Irak. ¿Cuál fue su crítica? Dijo que era un error garrafal estratégico. Asumió la misma posición que asumió el estado mayor alemán después de Stalingrado. O la posición de los rusos sobre Afganistán a principios de los ochenta. Y no lo llamamos crítica cuando es de nuestros enemigos, lo llamamos servilismo al poder. Pero en nuestro caso, los liberales, progresistas lo llaman oposición principal. Y se puede ir más allá y estar aún dentro del marco doctrinal básico, y viene de esa autopercepción de nobleza, de la misión divina de civilizar el mundo, elevarlo a un mayor nivel, entonces el sometimiento y la militarización son considerados primordiales, y de hecho en el caso de América Latina la izquierda condena a Bush por no enfocarse en América Latina, por no cumplir con la misión civilizadora. No es sorpresa entonces las acciones de Obama.
EG: Y es un proceso cuyo ritmo está aumentando rápidamente.
NC: En parte por estas razones y en parte porque los problemas son más apremiantes. La llamada “marea rosa” es considerada un verdadero peligro. De hecho el gobierno de EE.UU. está apoyando gobiernos que hace cuarenta años habría derrocado. El gobierno de Brasil, por ejemplo. Las políticas de Lula no son tan diferentes de las políticas de Goulart a principios de los sesenta, cuando el gobierno de Kennedy inició un golpe militar e instaló el primer Estado de seguridad nacional estilo neonazi, y ahora es un país amigo, porque todo el espectro se ha desplazado tanto que ahora EE.UU. debe apoyar al tipo de gobierno que antes habría derrocado y por supuesto tratar de someter a los otros.
EG: Hablemos de eso específicamente, porque está el tema del aumento de presencia militar estadounidense en Colombia, que ha causado tensión en la región. El gobierno de Colombia y el gobierno de EE.UU., Obama, sostienen que esto es un asunto bilateral, que esto no es una ocupación o el establecimiento de nuevas bases militares; es un acuerdo de cooperación en seguridad. Pero algunos de los detalles que sabemos, aparte de las tres bases que EE.UU. ya ha ocupado bajo el Plan Colombia, y más de una docena de estaciones de radar, es que definitivamente tendrán acceso a siete bases, una de las cuales, en Palanquero, les dará acceso aéreo a todo el hemisferio, que no tenían anteriormente, con gigantescos aviones militares de carga tipo C17, y más allá de eso, está el tema de lo que EE.UU. llama defensa interna en un país extranjero, con la que entrenan fuerzas armadas colombianas, equipos comando especiales, fuerzas especiales, la Policía Nacional colombiana, los entrenan, los comandan y los controlan, y ahora existe la posibilidad de una reubicación de la Escuela de las Américas, ahora llamada WHINSEC, en Colombia, para empezar el entrenamiento en otros países de la región. El próximo viernes 28 habrá una reunión de presidentes de Unasur en Argentina para tratar este tema, que muchos dicen que es una amenaza para la estabilidad regional. Pero hay naciones que mantienen la posición de que hay que respetar la soberanía colombiana. Con gobiernos apoyados por Washington como Brasil, y con el golpe en Honduras que ha sido visto como un ataque contra los países del ALBA, ¿es esta ocupación o ampliación de presencia militar en Colombia un intento de dividir e impedir un mayor progreso de la integración latinoamericana, primero mediante la promoción de estos conflictos entre naciones, aparte del conflicto entre Colombia como gobierno de derecha y Venezuela como gobierno de izquierda, con países como Brasil o Chile, que pueden asumir una posición más ambigua u neutral en cuanto al respeto de la soberanía colombiana, que se oponen a la expansión militar estadounidense pero sin llegar a condenarla.
NC: Hablar de soberanía colombiana es un chiste. El Plan Colombia, creado por Clinton, es una intervención agresiva en los asuntos internos de Colombia, que ha tenido consecuencias. Hay un pretexto, y el pretexto es la guerra contra el narcotráfico, pero es solo un pretexto y no se puede tomar en serio. Y el establecimiento de las bases militares en Colombia es una reacción al hecho de que EE.UU. ha perdido su posición militar en otros países. Ecuador desactivó la base en Manta, que le daba a EE.UU. gran capacidad de vigilancia aérea en la región. Paraguay era una especie de base militar estadounidense, y eso ya se acabó. Tenían que reconstruirla en otra parte y Colombia es el único país donde podían hacerlo. El golpe en Honduras es parte de otro proceso. Centroamérica había sido tan devastada por las guerras contra el terrorismo de Reagan que no era parte de la tendencia de la llamada marea rosa, hacia la integración latinoamericana. Honduras estaba en el camino de la integración, y bueno ahora ya no, ellos creen, y en realidad se ha expandido en Centroamérica. Nicaragua es otro caso. Todo esto me parece que es un intento de recuperar la posición tradicional incluso antes, hace 10 ó 15 años el entrenamiento de oficiales ha aumentado rápidamente, y ha cambiado, ahora el entrenamiento es en tácticas de infantería. La idea es crear fuerzas paramilitares, no están entrenando policías de tránsito. El control de la “ayuda” oficial ha cambiado del Departamento de Estado, ahora está en manos del Pentágono, que es un cambio relevante. Cuando estaba bajo el Departamento de Estado tenía al menos en teoría supervisión del Congreso, que quiere decir que había condiciones que había que cumplir sobre derechos humanos por ejemplo, que no se implementaban mucho, pero eran una limitación a posibles abusos, pero bajo el control del Pentágono, no hay reglas, todo es válido.

Goicochea y Clinton planifican la «Revolución Twitter» en Venezuela

Eva Golinger


Durante los días 15 y 16 de octubre de 2009, la Ciudad de México es la sede de la segunda Cumbre de la Alianza de Movimientos Juveniles (“AYM” por sus siglas en inglés). Patrocinado por el Departamento de Estado, el evento cuenta con una oradora de lujo –vía Internet- la Secretaria de Estado Hillary Clinton. Adicionalmente, hay varios “delegados” invitados por la diplomacia estadounidense, incluidos personajes vinculados con movimientos de desestabilización en América Latina. Los nombres que figuran en la lista de participantes incluyen a los venezolanos Yon Goicochea (Primero Justicia), el dirigente de la organización Venezuela de Primera (grupo fundado por Goicochea), Rafael Delgado, y la ex dirigente estudiantil Geraldine Álvarez, ahora miembro de la Fundación Futuro Presente, organización creada por Yon Goicochea con financiamiento del Instituto Cato de Estados Unidos. También asisten Marc Wachtenheim de Cuba Development Initiative (proyecto financiado por el Departamento de Estado y la USAID a través de la Fundación del Desarrollo Panamericana “PADF”), Maryra Cedeño Proaño, de la Corporación Foro de la Juventud Guayaquil, entidad ecuatoriana financiada por la USAID, y Eduardo Ávila de Voces Bolivianas, organización promovida por la embajada de Estados Unidos en Bolivia con financiamiento de la USAID. Son 43 delegados en total, de países de todo el globo, de Sri Lanka, la India, Canadá, Reino Unido, Colombia, Perú, Brasil, Líbano, Arabia Saudí, Jamaica, Irlanda, Turquía, Moldavia, Malasia, Estados Unidos y México.
Los panelistas y patrocinadores son una extraña mezcla de representantes de las nuevas tecnologías y funcionarios de las agencias de Washington, especialistas en la subversión y desestabilización de gobiernos no subordinados a su agenda. Oradores de Freedom House, el Instituto Republicano Internacional (IRI), el Departamento de Estado y el Banco Mundial figuran en la agenda de la cumbre, junto con jóvenes creadores de tecnologías como Twitter, Facebook, Google, Gen Next, Meetup y Youtube. Los únicos medios tradicionales invitados al evento por el Departamento de Estado son CNN en Español y CNN en inglés, dato curioso que evidencia su estrecha relación.
Sin duda, esta unión entre las agencias de Washington, las nuevas tecnologías y los jóvenes dirigentes políticos seleccionados por el Departamento de Estado, es una receta para una nueva estrategia de “cambiar regímenes”. Además, este evento reafirma el apoyo político y financiero al movimiento estudiantil de la oposición en Venezuela por parte de Estados Unidos y coloca ante la opinión pública una evidencia irrefutable de la siniestra alianza entre Washington y las nuevas tecnologías.

CENTRO PARA LA DIPLOMACIA DIGITAL

Según su propia definición, la AYM nació en 2008 debido a la aparición “…en la escena mundial [de] una serie de casi desconocidos, generalmente jóvenes [que] dominan las técnicas más recientes y han hecho cosas asombrosas. Han causado grandes transformaciones en el mundo real en países como Colombia, Irán y Moldavia, valiéndose de esas técnicas para mover a la juventud. Y esto ha sido sólo el comienzo.”
Las agencias de Washington no podían desaprovechar un atractivo escenario donde los jóvenes, ya adictos a las nuevas tecnologías como Internet, Facebook, Twitter y MySpace, entre otras, que podrían convertirse en dirigentes y promotores de movimientos sociales al servicio de los intereses imperiales. Pero había un problema, según los fundadores de la AYM. “Estos movimientos del siglo XXI constituyen el porvenir de la sociedad civil pero todavía no se dispone de mecanismos para ayudar, capacitar y potenciar a estos dirigentes que en lugar de oficinas tienen direcciones electrónicas. Tampoco existe una entidad que capacite a las asociaciones y a los movimientos ya conocidos del siglo XX en el uso eficaz de los instrumentos y medios del siglo XXI para el logro de sus objetivos.”
¿Sus objetivos? ¿O los objetivos de Washington?
Una de las primeras operaciones exitosas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en los años cincuenta y sesenta fue la creación del Congreso por la Libertad de la Cultura en Europa para impregnar y utilizar los espacios de arte, las universidades, los intelectuales y los movimientos sociales para neutralizar la expansión del comunismo. El uso de la cultura para promover la agenda imperial no terminó después de la Guerra Fría. Mientras crece la adicción a la tecnología, este eficaz mecanismo está siendo refinado y aplicado. Nuevas tecnologías como Facebook y Twitter, desarrolladas con financiamiento de empresas de la CIA como In-Q-Tel, especialista en la “minería de data”, hoy en día funcionan como redes para reclutar y captar “agentes” dispuestos a promover los intereses imperiales. El uso potencial de estas tecnologías para promover operaciones psicológicas y propaganda es ilimitado. Su fuerza es la rapidez de la diseminación de los mensajes y su cobertura mundial.
Sólo hacía falta diseñar la estrategia que permitiría alcanzar ese potencial.

La CAMPAÑA DE OBAMA COMO "MODELO"

“La Alianza de Movimientos Juveniles (AYM) es la respuesta a esa necesidad. Comenzó con una reunión cumbre en diciembre de 2008, en la cual el Departamento de Estado se asoció con MTV, Google, YouTube, Facebook, Howcast, AT&T, JetBlue, GenNext, Access360Media y la Facultad de Derecho de Columbia University para reconocer y convocar a los movimientos del siglo XXI y dialogar con ellos por Internet por primera vez en la historia”.
Durante la primera cumbre de la AYM, participaron miembros de la organización opositora venezolana Súmate (financiada por la NED y USAID), y los creadores colombianos de las marchas “No más Chávez” y “Un millón de voces contra las FARC”. Los principales panelistas eran tres asesores de la campaña de Barack Obama para la presidencia, incluidos Joe Rospars, director de Nuevos Medios de la campaña, Scott Goldstein, director en línea de Obama para América, y Sam Graham-Felson, director de blogging para la campaña Obama 2008. También participaron Sherif Mansour, de Freedom House, Shaarik Zafar, asesor del Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos (Homeland Security) y ocho altos funcionarios del Departamento de Estado, junto a representantes de diferentes multinacionales de la comunicación y las nuevas tecnologías.
Los creadores de la exitosa campaña “súper-tecnológica” de Obama se juntaron con las agencias de Washington para diseñar la estrategia perfecta. Combinaron dos fuerzas novedosas en la política -la juventud y las nuevas tecnologías-. Era una combinación capaz de lograr lo que durante varios años le habían dificultado a la CIA: el cambio de régimen en países no subordinados a los intereses de Estados Unidos, sin que apareciera la mano de Washington.
El movimiento estudiantil “manos blancas”, en Venezuela, financiado y formado por las agencias estadounidenses, las protestas anticomunistas en Moldavia, las manifestaciones contra el gobierno iraní y las últimas protestas virtuales contra el Presidente Chávez son ejemplos de esta nueva estrategia. Las nuevas tecnologías –Twitter, Facebook, YouTube y otras– son las principales armas, y los medios tradicionales, como CNN y sus afiliados, ayudan exagerar el impacto real de estos movimientos promoviendo matrices de opinión falsas y distorsionadas sobre su importancia y legitimidad.
La Alianza de Movimientos Juveniles es otro capitulo más dentro de los planes de desestabilización contra países soberanos antiimperialistas que rechazan la dominación imperial. La doble moral de Washington reafirma este hecho. Mientras que el Departamento de Estado promueve, financia y patrocina la formación de jóvenes de otros países en el uso de las nuevas tecnologías para desestabilizar sus gobiernos, el uso de Twitter y Facebook para convocar protestas contra las políticas de Washington dentro de Estados Unidos se criminaliza. Así se demostró hace tres semanas cuando dos ciudadanos estadounidenses fueron arrestados por utilizar Twitter para informar a los manifestantes contra la cumbre G-20 en Pittsburgh sobre las acciones represivas de la policía.

Sitio oficial de la Alianza de Movimientos Juveniles:
http://info.howcast.com/youthmovements/summit09/delegates

Eva Golinger es una abogada venezolana y estadounidense que vive en Caracas. Ha publicado los libros El Código Chávez: Descifrando la Intervención de los Estados Unidos en Venezuela, Editorial de Ciencias Sociales 2005 [The Chavez Code: Cracking US Intervention in Venezuela], Bush Versus Chavez: Washington’s War on Venezuela (Monthly Review, 2007) y La telaraña imperial: Enciclopedia de injerencia y subversiones, con Romain Migus, 2008.

diumenge, 27 de setembre de 2009

EE UU "certifica" que Colombia "respeta" los derechos humanos

Rebelion.org

Estados Unidos "certificó" este viernes que el Gobierno de Colombia respeta los derechos humanos, pese a las denuncias sobre crímenes de lesa humanidad como los falsos positivos. Esta ratificación es un requisito necesario para que el Congreso de ese país pueda desembolsar los fondos del Plan Colombia.

Ian Kelly, portavoz del Departamento de Estado, ratificó en un comunicado que con la "certificación", el Congreso estadounidense puede liberar los fondos restantes del año fiscal 2009 destinados a apoyar a las Fuerzas Armadas de Colombia, en su "lucha contra el narcotráfico". No obstante, Kelly admitió que existen ciertas áreas que deben ser mejoradas como las ejecuciones extrajudiciales o las intercepciones telefónicas y espionaje a opositores.

Para la cancillería estadounidense, Bogotá ha hecho "esfuerzos significativos" para aumentar la "seguridad" del pueblo colombiano y para impulsar el "respeto" a los derechos humanos por parte de sus tropas.

Según el portavoz del Departamento de Estado, "años de reformas y capacitación" están conduciendo a un "mayor respeto" y "entendimiento" de los derechos humanos por "la mayoría de los miembros de las Fuerzas Armadas".

En este sentido, Kelly indicó que en el último año, la oficina de la Fiscalía detuvo a unos generales implicados en casos de irrespeto a los derechos humanos, y presentó cargos contra cinco miembros de un batallón del Ejército por actuar junto a paramilitares en la masacre de 20 civiles.

El comunicado del departamento de Estado, destacó que los militares y el Ministerio Público tomaron acciones de inmediato después de que en 2008 después que estallara el escándalo de los "falsos positivos", ejecuciones extrajudiciales de civiles por parte de soldados, quienes en busca de ascensos, beneficios monetarios o días libres, los hicieron pasar por guerrilleros muertos en combate.

Por estos casos, se han expulsado a 51 miembros de las Fuerzas Armadas y se ha abierto una investigación sobre 75 soldados.

Por otra parte, el Departamento de Estado también calificó de "inaceptables" las intercepciones telefónicas y espionaje no autorizado a opositores y magistrados de la Corte Suprema de Justicia por parte del colombiano Departamento Administrativo de Seguridad (DAS).

Falsos positivos

Sobre este tema, Álvaro Uribe, ha reconocido que han habido violaciones a los Derechos Humanos, especialmente en el llamado "Asesinato de Soacha", donde 11 jóvenes fueron hallados muertos el pasado 23 de septiembre de 2008, en Cimitarra y Ocaña, al norte del departamento de Santander (norte) y sepultados en fosas comunes.

Por su parte, el fiscal general de Colombia, Mario Iguarán, indicó que para el 19 de junio de 2009, más de mil casos de homicidios, bajo la figura de falsos positivos, han sido perpetrados por funcionarios de la fuerza pública en Colombia.

Desde 2003 la Procuraduría General de este país, ha iniciado las investigaciones por la muerte de 812 personas en casos de este tipo. Hasta el 7 de julio de 2009 esta organización ha investigado a mil 603 militares por posibles falsos positivos.

Las Chuzadas

Desde febrero de 2009, medios de prensa colombianos comienzan a denunciar que el DASA adelanta escuchas telefónicas y seguimientos a magistrados de la Corte Suprema de Justicia y políticos opositores al gobierno de Uribe.

Los informes de las chuzadas, develan escándalos y acusaciones que vinculan a altos funcionarios del gobierno colombiano con la filtración de informes secretos a grupos paramilitares de ultraderecha.

El pasado 28 de mayo, la Fiscalía colombiana citó a cuatro ex directores del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, inteligencia) Jorge Noguera Cotes, Andrés Peñate Giraldo, María del Pilar Hurtado y Joaquín Polo, por haber cometido lo delitos de violación ilícita de comunicaciones, utilización ilícita de equipos transmisores , abuso de autoridad y falsedad ideológica en documento público.

La cuestionada supremacía estadunidense en América Latina. Noam Chomsky

La jornada
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Indígenas bolivianos rechazan en La Paz la presencia militar de Estados Unidos en América LatinaFoto Reuters
E

stados Unidos fue fundado como un imperio infante en las palabras de George Washington. La conquista del territorio nacional fue una gran aventura imperial. Desde los primeros días, el control del hemisferio fue una meta vital.

América Latina ha conservado su primacía en la planeación global de Estados Unidos. Si Estados Unidos no puede controlar a América Latina, no puede esperar lograr un orden exitoso en otros lugares del mundo, declaró el Consejo Nacional de Seguridad del presidente Richard M. Nixon en 1971, cuando Washington estaba considerando el derrocamiento del gobierno de Salvador Allende en Chile.

Recientemente el problema del hemisferio se ha intensificado. América del Sur se ha movido hacia la integración, un prerrequisito para la independencia; ha ampliado sus vínculos internacionales y ha empezado a enfrentar sus desórdenes internos, entre los cuales destaca el tradicional dominio de la minoría europeizada pudiente sobre un océano de miseria y sufrimiento.

El problema se agudizó hace un año en Bolivia, el país más pobre de Sudamérica, donde, en 2005, la mayoría indígena eligió a un presidente de sus propias filas, Evo Morales.

En agosto de 2008, después de la victoria de Morales en un referendo, la oposición integrada por elites respaldadas por Estados Unidos se tornó violenta, desembocando en la matanza de unos 30 partidarios del gobierno.

En respuesta, la recién formada Unión de Repúblicas Sudamericanas (Unasur) convocó a una reunión cimera. Los participantes –todos los países de América del Sur– declararon su pleno y firme apoyo al gobierno constitucional del presidente Evo Morales, cuyo mandato fue ratificado por una gran mayoría.

Por primera vez en la historia de América del Sur, los países de nuestra región han decidido cómo resolver nuestros problemas, sin la presencia de Estados Unidos, observó Morales.

Otra manifestación: el presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha prometido poner fin al uso por parte de Estados Unidos de la base militar de Manta, la última instalación de ese tipo de Estados Unidos en América del Sur.

En julio, Estados Unidos y Colombia firmaron un acuerdo secreto para permitir a Estados Unidos la utilización de siete bases militares en Colombia.

El propósito oficial es contrarrestar el narcotráfico y el terrorismo, pero altos oficiales militares y funcionarios civiles de Colombia familiarizados con las negociaciones revelaron a la Associated Press que la idea es hacer de Colombia un centro para las operaciones del Pentágono.

El acuerdo proporciona a Colombia un acceso privilegiado a abastecimiento militar de Estados Unidos, según informes. Colombia ya es actualmente el mayor recipiente de ayuda militar estadunidense (aparte de Israel-Egipto, una categoría separada).

Colombia ha tenido de lejos el peor historial de derechos humanos en el hemisferio desde las guerras centroamericanas de los años 80. La correlación entre la ayuda de Estados Unidos y las violaciones a los derechos humanos ha sido notada desde hace tiempo por académicos.

La Ap citó también un documento de abril 2009 del Comando de Movilidad Aérea de Estados Unidos, en el que se propone que la base Palanquero en Colombia podría convertirse en locación de seguridad cooperativa.

Desde Palanquero, “casi la mitad del continente puede ser cubierta por un (trasporte aéreo) C-17 sin recargar combustible”, señala el documento. Esto podría formar parte de una estrategia global en ruta que ayude a lograr la estrategia y contribuya a encaminar la movilidad a África.

El 28 de agosto, la Unasur se reunió en Bariloche, Argentina, para analizar la cuestión de las bases militares en Colombia.

Después de un debate intenso, la declaración final subrayó que Sudamérica debe mantenerse como una tierra de paz y que fuerzas militares extranjeras no deben amenazar la soberanía e integridad de ninguna nación de la región. E instruyó al Consejo de Defensa Sudamericano que investigue el documento del Comando Aéreo de Movilidad.

El propósito oficial de las bases no escapó a las críticas. Morales dijo haber sido testigo que soldados de Estados Unidos que acompañan a tropas bolivianas dispararon contra miembros del sindicato de cultivadores de coca.

Así que ahora somos narcoterroristas, continuó. Cuando no pudieron seguir llamándonos comunistas, nos llamaron subversivos, y después traficantes, y terroristas desde los ataques del 11 de septiembre. Advirtió que la historia de América Latina se repite.

La responsabilidad final de la violencia en América Latina yace con los consumidores de drogas ilegales en Estados Unidos, dijo Evo Morales. Si la Unasur enviara tropas a Estados Unidos para controlar el consumo, ¿lo aceptarían? Imposible.

El hecho de que la justificación de Estados Unidos por sus programas antidrogas en el extranjero sea considerada siquiera digna de debate es una ilustración más de la profundidad de la mentalidad imperial.

El pasado febrero, la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y democracia emitió su análisis sobre la guerra contra las drogas de Estados Unidos en las décadas pasadas.

La comisión, encabezada por los ex presidentes latinoamericanos Fernando Cardoso (Brasil), Ernesto Zedillo (México) y César Gaviria (Colombia) llegó a la conclusión de que la guerra contra las drogas había sido un fracaso total y exhortó a un cambio radical de política, alejada de medidas de fuerza en lo interno y en el exterior, y hacia medidas mucho menos costosas y más eficaces de prevención y tratamiento.

El informe de la comisión, como estudios previos y los antecedentes históricos, careció de un impacto detectable. Esta falta de respuesta refuerza la conclusión natural de que la guerra contra las drogas, como la guerra contra la criminalidad y la guerra contra el terrorismo se libran por razones ajenas a las metas anunciadas, que son reveladas por las consecuencias.

Durante el decenio pasado, Estados Unidos ha incrementado la ayuda militar y el adiestramiento de oficiales latinoamericanos en tácticas de infantería ligera para combatir el populismo radical, un concepto que, en el contexto latinoamericano, envía escalofríos a la espalda.

El adiestramiento militar está siendo desplazado del Departamento de Estado al Pentágono, eliminando previsiones de derechos humanos y democracia antes bajo supervisión congresional, siempre débiles pero al menos un disuasivo para los peores abusos.

La Cuarta Flota de Estados Unidos, desbandada en 1950, fue reactivada en 2008, poco después de la invasión de Colombia a Ecuador, con responsabilidad para el Caribe, Centro y Sudamérica, y las aguas que la rodean.

Sus operaciones diversas incluyen el combate al tráfico ilícito, cooperación de seguridad en el teatro, interacción de militares a militares y adiestramiento bilateral y multinacional, detalla el anuncio oficial.

La militarización de América del Sur se alinea con designios mucho más amplios. En Irak, la información es virtualmente nula acerca de las bases militares de Estados Unidos allí, así que debe suponerse que permanecen para proyección de fuerza. El costo de la inmensa ciudad-en-una-ciudad que es la embajada en Bagdad se elevará a mil 800 millones de dólares al año, de mil 500 millones que se habían estimado.

El gobierno de Obama también está construyendo megaembajadas en Pakistán y Afganistán.

Estados Unidos y el Reino Unido están exigiendo que la base militar de Diego García sea exenta de de la zona libre de armas nucleares de Africa, como lo están las bases de Estados Unidos en zonas similares en el Pacífico.

En pocas palabras, las acciones de un mundo de paz no caen en el cambio en el que puedes creer, para pedir prestado el eslogan de campaña de Obama.

América Latina es el lugar más estimulante del mundo: Chomsky

extret de la jornada

La esperanza del cambio anunciada por Barack Obama es sólo una ilusión, considera el escritor
David Brooks, Hermann Bellinghausen y Luis Hernández


América Latina es hoy el lugar más estimulante del mundo, dice Noam Chomsky. Hay aquí una resistencia real al imperio; no existen muchas regiones de las que pueda afirmarse lo mismo.

Entrevistado por La Jornada, uno de los intelectuales disidentes más relevantes de nuestros tiempos señala que la esperanza en el cambio anunciada por Barack Obama es una ilusión, ya que son las instituciones y no los individuos los que determinan el rumbo de la política. A lo sumo, lo que el mandatario representa es un giro desde la extrema derecha al centro de la política tradicional estadunidense.

Presente en México para celebrar los 25 años de La Jornada, el autor de más cien libros, el lingüista, crítico antimperialista, analista del papel que desempeñan los medios de comunicación en la "manufactura" del consenso, explica cómo la guerra a las drogas se inició en Estados Unidos como parte de una ofensiva conservadora contra la revolución cultural y la oposición a la invasión de Vietnam.

A continuación, presentamos la transcripción completa de sus declaraciones.

América Latina es hoy el lugar más estimulante del mundo. Por primera vez en 500 años hay movimientos hacia una verdadera independencia y separación del mundo imperial; se están integrando países que históricamente han estado separados. Esta integración es un prerrequisito para la independencia. Históricamente, Estados Unidos ha derrocado un gobierno tras otro; ahora ya no puede hacerlo.

Brasil es un ejemplo interesante. Hacia principios de los 60, los programas de (Joao) Goulart no eran tan diferentes de los de (Luiz Inacio) Lula. En aquel caso, el gobierno de (John F.) Kennedy organizó un golpe de Estado militar. Así, el Estado de seguridad nacional se propagó por toda la región como una plaga. Hoy día Lula es el muchacho bueno, al que están tratando de cultivar, en reacción a los gobiernos más militantes en la región. En Estados Unidos no publican los comentarios de Lula favorables a (Hugo) Chávez o a Evo Morales. Los silencian porque no son el modelo.

Hay un movimiento hacia la unificación regional: se empiezan a formar instituciones que, aunque no funcionan del todo, comienzan a existir. Es el caso de Mercosur y Unasur.

Otro caso notable en la región es el de Bolivia. Después del referendo hubo una gran victoria, y también una sublevación bastante violenta en las provincias de la Media Luna, donde están los gobernadores tradicionales, blancos. Un par de docenas de personas murieron. Hubo una reunión regional en Santiago de Chile donde se expresó un gran apoyo a Morales y una firme condena a la violencia, y Morales respondió con una declaración importante. Dijo que era la primera vez en la historia de América Latina, desde la conquista europea, en que los pueblos habían tomado el destino de sus países en sus propias manos sin el control de un poder extranjero, o sea Washington. Esa declaración no fue publicada en Estados Unidos.

Centroamérica está traumatizada por el terror reaganiano. No es mucho lo que sucede allí. Estados Unidos sigue tolerando el golpe militar en Honduras, aunque es significativo que no lo pueda apoyar abiertamente.

Otro cambio, aunque atropellado, es la superación de la patología real en América Latina, probablemente la región más desigual del mundo. Es una región muy rica, siempre gobernada por una pequeña elite europeizada, que no asume ninguna responsabilidad con el resto de sus respectivos países. Se puede ver en cosas muy simples, como el flujo internacional de capital y bienes. En América Latina la fuga de capitales es casi igual a la de la deuda. El contraste con Asia oriental es muy impactante. Aquella región, mucho más pobre, ha tenido mucho más desarrollo económico sustantivo, y los ricos están bajo control. No hay fuga de capitales; en Corea del Sur, por ejemplo, se castiga con la pena de muerte. El desarrollo económico allá es relativamente igualitario.

Control debilitado

Había dos formas tradicionales con las que Estados Unidos controlaba América Latina. Una era el uso de la violencia; la otra, el estrangulamiento económico. Ambas han sido debilitadas.

Los controles económicos son ahora más débiles. Varios países se han liberado del Fondo Monetario Internacional a través de la colaboración. También se han diversificado acciones entre el sur, en lo que la relación de Brasil con Sudáfrica y China ha entrado como factor. Han podido enfrentar algunos problemas internos sin la poderosa intervención de Estados Unidos.

La violencia no ha terminado. Ha habido tres golpes de estado en lo que va de este siglo. El venezolano, abiertamente apoyado por Estados Unidos, fue revertido, y ahora Washington tiene que recurrir a otros medios para subvertir al gobierno, entre ellos ataques mediáticos y apoyo a grupos disidentes. El segundo fue en Haití, donde Francia y Estados Unidos tiraron al gobierno y enviaron al presidente a Sudáfrica. El tercero es el de Honduras, que es un asunto mixto. La Organización de Estados Americanos asumió una postura firme y la Casa Blanca tuvo que seguirla, y proceder muy lentamente. El FMI acaba de otorgar un enorme préstamo a Honduras, que sustituye la reducción de asistencia estadunidense. En el pasado éstos eran asuntos rutinarios. Ahora esas medidas (la violencia y el estrangulamiento económico) se han debilitado.

Estados Unidos está reaccionando y ha dado pasos para remilitarizar la región. La Cuarta Flota, dedicada a América Latina, había sido desmantelada en los 50, pero se está reahabilitando, y las bases militares en Colombia son un tema importante.

La ilusión de Obama

La elección de Barack Obama generó grandes expectativas de cambio hacia América Latina. Pero son sólo ilusiones

Sí hay un cambio, pero el giro es porque el gobierno de Bush se fue tan al extremo del espectro político estadunidense que casi cualquiera se hubiera movido hacia el centro. De hecho el propio Bush en su segundo periodo fue menos extremista. Se deshizo de algunos de sus colaboradores más arrogantes y sus políticas fueron más moderadamente centristas. Y Obama, de manera previsible, continúa con esta tendencia.

Giró hacia la posición tradicional. Pero ¿cuál es esa tradición? Kennedy, por ejemplo, fue uno de los presidentes más violentos de la posguerra. Woodrow Wilson fue el mayor intervencionista del siglo XX. El centro no es pacifista ni tolerante. De hecho Wilson fue quien se apoderó de Venezuela, sacando a los ingleses, porque se había descubierto petróleo. Apoyó a un dictador brutal. Y de allí continuó con Haití y República Dominicana. Mandó a los marines y prácticamente destruyó Haití. En esos países dejó guardias nacionales y dictadores brutales. Kennedy hizo lo mismo. Obama es un regreso al centro.

Es igual con el tema de Cuba, donde durante más de medio siglo Estados Unidos se ha involucrado en una guerra, desde que la isla ganó su independencia. Al principio esta guerra fue bastante violenta, especialmente con Kennedy, cuando hubo terrorismo y estrangulamiento económico, a lo que se opone la mayoría de la población estadunidense. Durante décadas, casi dos tercios de la población han estado en favor de la normalización de las relaciones, pero eso no está en la agenda política.

Las maniobras de Obama se fueron hacia el centro; suspendió algunas de las medidas más extremas del modelo de Bush, y hasta fue apoyado por buena parte de la comunidad cubano-estadunidense. Se movió un poco hacia el centro, pero ha dejado muy claro que no habrá cambios.

Las "reformas" de Obama

Lo mismo sucede en la política interna. Los asesores de Obama durante la campaña fueron muy cuidadosos en no dejarlo comprometerse con nada. Las consignas fueron "la esperanza" y "el cambio, un cambio en el que creer". Cualquier agencia de publicidad sensata habría hecho que ésas fueran las consignas, pues 80 por ciento del país pensaba que éste marchaba por el carril equivocado. McCain decía cosas parecidas, pero Obama era más agradable, más fácil de vender como producto. Las campañas son sólo asuntos de mercadotecnia, así se entienden a sí mismas. Estaban vendiendo la "marca Obama" en oposición a la "marca McCain". Es dramático ver esas ilusiones, tanto fuera como dentro de Estados Unidos.

En Estados Unidos casi todas las promesas hechas en el ámbito de reforma laboral, de salud, de energéticos, han quedado casi anuladas. Por ejemplo, el sistema de salud es una catástrofe. Es probablemente el único país en el mundo en el que no hay una garantía básica de atención médica. Los costos son astronómicos, casi el doble de cualquier otro país industrializado. Cualquier persona que tiene bien puesta la cabeza sabe que es la consecuencia de que se trate de un sistema de salud privado. Las empresas no procuran salud, están para obtener ganancias.

Es un sistema altamente burocratizado, con mucha supervisión, altísimos costos administrativos, donde las compañías de seguros tienen formas sofisticadas de evadir el pago de las pólizas, pero no hay nada en la agenda de Obama para hacer algo al respecto. Hubo algunas propuestas light, como por ejemplo "la opción pública", pero quedó anulada. Si uno lee la prensa de negocios, encuentra que la portada de Business Week reportaba que las aseguradoras celebraban su victoria.
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Noam Chomsky en La JornadaFoto Carlos Ramos Mamahua
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Kennedy fue uno de los presidentes más violentos de la posguerra, considera Noam ChomskyFoto Carlos Ramos Mamahua

Se realizaron campañas muy exitosas en contra de esta reforma, organizadas por los medios y la industria para movilizar segmentos extremistas de la población. Es un país en el que es fácil movilizar a la gente con el miedo, e inculcarle todo tipo de ideas locas, como que Obama va a matar a la abuela de uno. Así lograron revertir propuestas legislativas ya de por si débiles. Si en verdad hubiera habido un compromiso real en el Congreso y la Casa Blanca, esto no hubiera prosperado, pero los políticos estaban más o menos de acuerdo.

Obama acaba de hacer un acuerdo secreto con las compañías farmacéuticas para asegurarles que no habrá esfuerzos gubernamentales por regular el precio de las medicinas. Estados Unidos es el único país en el mundo occidental que no permite que el gobierno use su poder de compra para negociar el precio de los medicamentos. Un 85 por ciento de la población se opone, pero eso no significa diferencia alguna, hasta que todos vean que no son los únicos que se oponen a estas medidas.

La industria petrolera anunció que va a utilizar las mismas tácticas para derrotar cualquier proyecto legislativo de reforma energética. Si Estados Unidos no implanta controles firmes sobre las emisiones de dióxido de carbono, el calentamiento global destruirá la civilización moderna.

El diario Financial Times señaló con razón que si había una esperanza de que Obama pudiera haber cambiado las cosas, ahora sería sorprendente que sí cumpliera con lo mínimo de sus promesas. La razón es que no quería cambiar tanto las cosas. Es una criatura de quienes financiaron su campaña: las instituciones financieras, las energéticas, las empresas. Tiene la apariencia de buen tipo, sería un buen acompañante de cena, pero eso no permite cambiar la política; la afecta un poco. Sí hay cambio, pero es un poco más suave. La política proviene de las instituciones, no está hecha por individuos. Las instituciones son muy estables y muy poderosas. Por supuesto, encuentran la manera de confrontar lo que sucede.

Más de lo mismo

Los medios están un poco sorprendidos de que se esté regresando adonde siempre se estuvo. Lo reportan, es difícil no hacerlo, pero el hecho es que las instituciones financieras se pavonean de que todo está quedando igual que antes. Ganaron. Goldman Sachs ni siquiera intenta ocultar que después de haber hundido la economía está entregando jugosos bonos a sus ejecutivos. Creo que en el pasado trimestre acaba de reportar las ganancias más altas de su historia. Si fueran un poquito más inteligentes lo intentarían ocultar.

Esto se debe a que Obama está respondiendo a quienes apoyaron su campaña: el sector financiero. Miren nada más a quién escogió para su equipo económico. Su primer asesor fue Robert Rubin, el responsable de la derogación de una ley que regulaba al sector financiero, lo cual benefició mucho a Goldman Sachs; asimismo, se convirtió en directivo de Citigroup, hizo una fortuna y se salió justo a tiempo. Larry Summers, quien fue la principal figura responsable de detener toda regulación de los instrumentos financieros exóticos, ahora es el principal asesor económico de la Casa Blanca. Y Timothy Geithner, quien como presidente de la Reserva Federal de Nueva York supervisaba lo que sucedía, es secretario del Tesoro.

En un reportaje reciente se examinó a algunos de los principales asesores económicos de Obama. Se concluyó que gran parte de ellos no deberían estar en el equipo de asesoría, sino enfrentando demandas legales, porque estuvieron involucrados en malos manejos en la contabilidad y otros asuntos que detonaron la crisis.

¿Por cuánto tiempo se pueden mantener las ilusiones? Los bancos están ahora mejor que antes. Primero recibieron un enorme rescate del gobierno y los contribuyentes, y lo utilizaron para fortalecerse. Son más grandes que nunca; absorbieron a los débiles. O sea, se está sentando la base para la próxima crisis. Los grandes bancos se están beneficiando con una póliza de seguros del gobierno, que se llama "demasiado grande para fallar". Si se es un banco enorme o una casa de inversión importante, es demasiado importante para fracasar. Si se es Goldman Sachs o Citigroup, no puede fracasar porque eso derrumbaría toda la economía. Por eso pueden hacer préstamos riesgosos, para ganar mucho dinero, y si algo falla, el gobierno los rescata.

La guerra contra el narco

La guerra contra la droga, que desgarra a varios países de América Latina entre los que se encuentra México, tiene viejos antecedentes. Revitalizada por Nixon, fue un esfuerzo por superar los efectos de la guerra de Vietnam en Estados Unidos.

La guerra fue un factor que llevó a una importante revolución cultural en los 60, la cual civilizó al país: derechos de la mujer, derechos civiles. O sea, democratizó el territorio, aterrorizando a las elites. La última cosa que deseaban era la democracia, los derechos de la población, etcétera, así que lanzaron una enorme contraofensiva. Parte de ella fue la guerra contra las drogas.

Ésta fue diseñada para trasladar la concepción de la guerra de Vietnam, de lo que nosotros les estábamos haciendo a los vietnamitas, a lo que ellos nos estaban haciendo a nosotros. El gran tema a fines de los 60 en los medios, incluso los liberales, fue que la guerra de Vietnam fue una guerra contra Estados Unidos. Los vietnamitas estaban destruyendo a nuestro país con drogas. Fue un mito fabricado por los medios en las películas y la prensa. Se inventó la historia de un ejército lleno de soldados adictos a las drogas que al regresar se convertirían en delincuentes y aterrorizarían a nuestras ciudades. Sí, había uso de drogas entre los militares, pero no era muy diferente al que existía en otros sectores de la sociedad. Fue un mito fabricado. De eso se trataba la guerra contra las drogas. Así se cambió la concepción de la guerra de Vietnam a una en la que nosotros eramos las víctimas.

Eso encajó muy bien con las campañas en favor de la ley y el orden. Se decía que nuestras ciudades se desgarraban por el movimiento antibélico y los rebeldes culturales, y que por eso teníamos que imponer la ley y el orden. Allí cabía la guerra contra la droga.

Reagan la amplió de manera significativa. En los primeros años de su administración se intensificó la campaña, acusando a los comunistas de promover el consumo de drogas.

A principios de los 80 los funcionarios que tomaban en serio la guerra contra las drogas descubrieron un incremento significativo e inexplicable de fondos en bancos del sur de Florida. Lanzaron una campaña para detenerlo. La Casa Blanca intervino y suspendió la campaña. Quien lo hizo fue George Bush padre, en ese tiempo encargado de la guerra contra las drogas. Fue cuando la tasa de encarcelamiento se incrementó de manera significativa, en gran parte con presos negros. Ahora el número de prisioneros per cápita es el más alto en el mundo. Sin embargo, la tasa de criminalidad es casi igual que en otros países. Es un control sobre parte de la población. Es un asunto de clase.

La guerra contra las drogas, como otras políticas, promovidas tanto por liberales como por conservadores, es un intento por controlar la democratización de fuerzas sociales.

Hace unos días, el Departamento de Estado de Obama emitió su certificación de cooperación en la lucha contra las drogas. Los tres países que fueron descertificados son Myamar, una dictadura militar –no importa, está apoyada por empresas petroleras occidentales–, Venezuela y Bolivia, que son enemigos de Estados Unidos. Ni México, ni Colombia, ni Estados Unidos, en todos los cuales hay narcotráfico.

Un lugar interesante

El elemento central del neoliberalismo es la liberalización de los mercados financieros, lo cual hace vulnerables a los países que tienen inversionistas extranjeros. Si uno no puede controlar su moneda y la fuga de capitales, está bajo control de los inversionistas extranjeros. Pueden destruir una economía si no les gusta lo que este país hace. Ésa es otra forma de controlar pueblos y fuerzas sociales, como los movimientos obreros. Son reacciones naturales de un empresariado muy concentrado, con gran conciencia de clase. Claro que hay resistencia, pero fragmentada y poco organizada, y por ello pueden seguir promoviendo políticas a las que se opone la mayoría de la población. A veces esto llega al extremo.

El sector financiero está igual que antes; las aseguradoras de salud han ganado con la reforma sanitaria, las empresas energéticas ganarán con la reforma energética, los sindicatos han perdido con la reforma laboral y, por supuesto, la población de Estados Unidos y la del mundo pierden porque ya de por sí la destrucción de la economía es grave. Si se destruye el medio ambiente, los que de veras sufrirán son los pobres. Los ricos sobrevivirán a los efectos del calentamiento global.

Por esto América Latina es uno de los lugares verdaderamente interesantes. Es uno de los sitios en los que hay verdadera resistencia a todo esto. ¿Hasta dónde llegará? No se sabe. No me sorprendería que haya un giro a la derecha en las próximas elecciones en América del Sur. Aun así, se ha logrado un avance que sienta las bases para algo más. No hay muchos lugares en el mundo de los que pueda decirse lo mismo.

dijous, 3 de setembre de 2009

documentals sobre colombia a la xarxa

EL RETORNO TV
PROGRMACION CONTINUA E ININTERRUMPIDA

En la página web de EL RETORNO TV podrán ver la programación contínua e ininterrumpida que transmite éste canal, en la que encontrarán, por ejemplo, un informe sobre la atroz masacre de Trujillo, Valle, ocurrida a principios de la década de los noventa. A través de la voz de las víctimas podremos enterarnos de todo lo que había ocurrido antes de la masacre, de las amenzas de policías y militares contra los habitantes del pueblo, de la forma como fue ejecutada la masacre por policías, militares y paramilitares, todos al servicio de los narcos, y de la labor de amedrantamiento y amenza de policías y militares con los periodistas que en su momento fueron a investigar y con los familiares de las víctimas que clamaban justicia.

También podrán ver documentales sobre la forma como George Bush y sus amigos se lucraron de la invasión a Irak y Afganistan y todas las oscuridad que cubre la verdad de lo sucedido en los ataques a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001.



Encontrarán también éste especial sobre los 80 años de la Masacre de las Bananeras, con testimonios de archivo de los sobrevivientes, esos que NUNCA ha mostrado la televisión colombiana.



También podrán ver éste informe sobre la Masacre de Segovia, Antioquia, ocurrida en 1988, cuando el paramilitarismo que hoy gobierna a Colombia empezaba a expandirse por Antioquia.



También podrán ver éste documental sobre los campesinos deterrados de sus tierras en Antioquia, por las acciones de los militares y paramilitares patrocinadas e impulsadas por el entonces gobernador de Antioquia, el narco paraco criminal Alvaro Uribe Vélez. Campesinos que no han bajado los brazos a pesar de la sombra de barabarie y muerte que los amenza, y que representan el verdadero ejemplo del espíritu colombiano que persiste en luchar por lograr un país en paz y con justicia social.

A propósito del narco paraco criminal Alvaro Uribe Vélez, a continuación podremos verlo en acción, mintiendo a los colombianos y amenazando a quienes denuncian los crímenes cometidos por los militares, a raíz de la masacre ocurrida en febrero de 2005 en la Comunidad de Paz de San José de Apartadó. Recordemos que militares y paramilitares masacraron al líder de la comunidad y su familia, incluyendo el descuartizamiento de tres niños. ¿Será por eso que el narco paraco Uribe no está de acuerdo con la cadena perpetua a los asesinos de niños, para proteger a sus verdugos del narco Ejército de Colombia?. Debe ser, sin duda.

Recordemos que Uribe salió a desmentir y amenazar a la comunidad, que señalaba a los miliatres como responsables y a amenazar también a las organizaciones sociales que denunciaron éste crimen. Tiempo después las investigaciones demostraron que la comunidad tenía razón y que la masacre fue ejecutada por militares y paramilitares, pero hasta ahora el cínico y mentiroso narco paraco Uribe no ha salido a dar la cara. Aqui lo podremos ver en acción y de paso podremos ver la actuación cómplice de los medios masivos de comunicación, haciendo eco de la mentira oficial y ejecutando la acostumbrada auto censura.





link

dimarts, 1 de setembre de 2009

Els acompanyaments de les últimes dues setmanes

Hola a totes


El previst quan marxava cap a Barrancabermeja, capital del Magdalenamedio, era fer dos acompanyaments; el primer a unes jornades sobre el bestiar blanc, vaques de llet, a Alto de San Juan i el segon a unes jornades de formació a Cooperativa, al terme municipal de Remedios (Antioquia).


Al arribar a Barranca el programa ja estava canviat, ara teniem que acompanyar a gent de l'organització a la Vereda de Puerto Matilde, dins del municipi de Yondó (Noreste antioqueño), i després aniríem cap a Alto San Juan, dins del Municipi de San Pablo (Sur de Bolivar), però no per acompanyar en les jornades de bestiar blanc. La situació a la regió ha canviat pq la policia antinarcotics i els erradicadors (l'erradicació efectiva de la coca és fa a ma, les fumigacions en avioneta no serveixen per res, ja que els camperols tallen la part aerea de la mata abans que el verí arribi a les arrels) havien entrat en una zona cocalera, ara la regio esta bloquejada pels camperols. Així nossaltres acompanyaríem a un lider a veure com esta la situació.


L'últim acompanyament si que el realitzaríem tal com estava previst.
El trajecte és d'unes 4 hores, primer marxem amb taxi fins al poble de Yondó a l'altre costat del riu, aquest poble va néixer com exploració petroliera de la companyia shell, actualment els pous són Ecopetrol. El Municipi va ser governat per la UP (vídeo sobre el genocidi de la UP), fins que el paras varen anar eliminant als membres de l'organització.

A Yondo agafem un cotxe de linea per anar cap a Jabonal un poblet a prop del nostre destí, allà agafem una xalupa per fer els ultim quilòmetres per riu.

Pel camí passem diferents unitats militars, algunes d'elles dins dels poblets (a qui els hi diuen Veredas). També es pot observar com la zona esta fortament desforestada per fer ramaderia extensiva.

El poble on ens dirigíem es Puerto Matilde. En aquest poble l'entrada dels paras va significar la mort dels líders de la JAC (Junta d'Acció Comunal), era una zona amb forta presencia guerrillera. A la vereda hi ha un telefon public i cada dos per tres sents per megafonia que diuen el nom d'un veí i que tindrà una trucada en cinc minuts, no hi ha cobertura de telefon mòbil. Em va sorprendre la quantitat de cantines que hi ha, en aquest poble 3 per 200 persones.


Varem fer nit per marxar al dia següent, a la nit conversa interessant on expliquen el projectes agrícoles que tenen en mans, ramaderia blanca i de búfals, així com una trilladora per l'arroç. També xerrem una mica de l'historia de la Vereda i de la situació actual que es troba, encara no s'han recuperat del paramilitarisme.


L'endemà desfem el camí fet i dormim a Barrancabermeja, a la tarda tenim una reunió de coordinació amb BIP, fan feina semblant a la nostra però ells han de tenir un compromís d'un any i a demes cobren. Hi ha gent molts països; Mèxic, Bèlgica, Bulgària, Catalunya, "Madrilenya", Anglaterra, ..., i aviat cap el local de l'associació per que l'endema marxem a les 8.


ja escriure altres post sobre els altres acompanyaments, ara fent el turista em trobare una manifestacio contra els assesinats d'indigenes awa, l'ultim fa menys d'una setmana, 12 persones dels quals 7 nens. Les proves senyalen a l'exercit.
fins despres

dimecres, 19 d’agost de 2009

Segurament marxo aquesta nit

Per fi surto de Bogota per fer un acompanyament, cap al Magdalena Medio, sera per dues setmanes. + info

Despres de dos dies a Bogota marxare cap a Norte de Santander per 18 dies. Videos del lloc